La Cruz


¡Qué misterio tan profundo
el misterio de la cruz,
no hay amor en este mundo
comparable al de Jesús!

Acusado de maldades
cual infame criminal,
es llevado a tribunales
que lo tienen que juzgar. 

¡Qué crueles enemigos,
qué astucia y qué malicia,
que para matar al justo
utilizan la justicia!

Muerto a manos de los hombres,
paradoja sin igual,
lo han matado tan vilmente
los que Dios quiere salvar.
 
¡Qué momento tan terrible
cuando Cristo  expiró!
Esto fue en la hora nona
cuando todo se cumplió.

Para asegurar que ha muerto
lo han clavado con la lanza,
de su corazón abierto
ha salido sangre y agua.

La maldad toda se ha unido,
Satanás y sus demonios
para ver a Dios vencido,
humillado, muerto y solo.

Los discípulos de Cristo
sienten gran desolación,
su esperanza la han perdido
viendo muerto a su Señor.

Por pecar llegó la muerte,
Cristo, que jamás pecó,
a la muerte así la vence
y el Señor resucitó.

Ya la muerte nada puede
es Jesús autor de vida,
es su autor porque la crea
y porque la resucita.