Las campanas no le asustan,
no pasea por las calles,
ella va por las alturas
donde no la alcanza nadie.

Baja al río y regresa
sin apenas aleteo.
¡Qué elegante la cigüeña
cuando vuela por el cielo!

En el río pesca ranas,
en los prados caza grillos,
majestuosamente anda
con su caminar altivo.

Hoy la he visto acompañada
del cigüeño compañero,
cuando llega se saludan,
traca, traca, crotoreo.

Como una castañuela
golpetean con su pico,
dicen que machacan ajo,
pero ajos yo no he visto.
Traen palos en el pico
y los ponen con cuidado,
enlazados hacen nido
encima del campanario.

Ahora ya siempre está echada,
nunca deja el nido solo,
que la lliuvia o la helada
no estropeen su tesoro.

De los huevos que tenía
han salido cigoñinos,
ya se ven sus cabecitas
asomando sobre el nido.

El verano está ya cerca,
ellos han crecido mucho,
cara al viento aletean,
volarán pronto, seguro.

En agosto se han marchado
y han dejado el nido solo.
¡Regresad para otro año!
Yo os aguardo y os añoro.
La cigüeña

A pesar de que hace frío
pues estamos en enero,
hoy he visto la cigüeña
que volaba por el cielo

Se ha posado en lo más alto
de la torre campanario,
pasa allí un largo rato
contemplando el vecindario.