El amor

Todos apreciamos
la necesidad
de vernos amados,
también la de amar.

Quien ama no exige
pues todo lo da,
en vez de en sí mismo
piensa en los demás,

haciendo las cosas
sabiendo agradar,
ante las injurias
no busca vengar,

ni guarda rencor,
ni va a fastidiar,
él sufre en silencio
la contrariedad.

Es muy comprensivo
y sabe esperar,
justifica todo,
presto a perdonar.

¡Qué grandioso el hombre
que entrega su amor,
qué mezquino y pobre
quien guarda rencor!

Siempre en tu recuerdo
permanecerá
quien te dio su amor
no lo olvidarás.

No hay valor más grande,
ni comparación,

quien amor ejerce
tiene incluso a Dios.

Por eso te digo,
tú no tengas miedo,
que el mayor fracaso
es el no ejercerlo.

Cuando amor ajeno
quieras alcanzar
dalo tú con mucha
generosidad.

Para conocer
si el amor tú das,
mira en tu conducta
y lo notarás.

Si eso no es así
no te engañes más,
y no digas que amas
si no eres capaz.
No seas egoista
y no exijas más,
no pidas al otro
lo que tú no das.

¡Qué dolor tan grande
que quita el sentido
si el amor que entregas
no es correspondido!

Si no corresponde
no te desesperes,
no seas vengativo
ni lo menosprecies.

Debes ser consciente
de una realidad,
que el amor se ejerce
sólo en libertad.